Antes de operar, tu cirugía ya está resuelta en pantalla. Te explicamos, paso a paso, cómo se planifica un implante con cirugía guiada digital y qué puedes esperar en cada etapa.
La cirugía guiada digital utiliza una guía quirúrgica fabricada a medida, diseñada sobre un modelo 3D de tu boca, que marca en pabellón exactamente dónde, en qué ángulo y a qué profundidad debe instalarse cada implante. Lo que antes se decidía en el momento de la cirugía, hoy se decide y se revisa con anticipación.
Cinco etapas conectadas en un mismo flujo digital, desde el registro inicial hasta la instalación del implante.
Se toma un escaneo intraoral de tus dientes y encías, y una tomografía CBCT que muestra el hueso, los nervios y estructuras cercanas. Ambos registros se combinan en un mismo modelo tridimensional.

Sobre ese modelo, se define la posición, angulación y profundidad de cada implante, considerando la cantidad de hueso disponible y el diseño protésico que tendrá el diente final.

Con el plan aprobado, se diseña una guía quirúrgica a tu medida y se fabrica por impresión 3D. Esta guía es la que traslada la planificación digital al pabellón.

El día de la cirugía, la guía se instala sobre tus dientes o encía y marca la posición exacta para cada implante, reduciendo la improvisación durante el procedimiento.

Se evalúa la cicatrización y la posición final de los implantes, y se coordinan los siguientes pasos hacia la rehabilitación protésica definitiva.

El implante se instala en la posición exacta definida durante la planificación digital.
En muchos casos permite evitar incisiones amplias, lo que favorece una recuperación más cómoda.
Al estar la posición ya resuelta, el tiempo en pabellón dedicado a decidir se reduce considerablemente.
Ves y apruebas la simulación del tratamiento antes de que se agende tu cirugía.
La cirugía guiada es una herramienta muy útil, pero no todos los casos la requieren de la misma forma. Esto es lo que suele inclinar la decisión hacia un lado u otro.
Al ser mínimamente invasiva, habitualmente implica menos manipulación de tejidos, lo que suele traducirse en menos molestias e inflamación durante la recuperación.
Se requiere un escáner intraoral y una tomografía CBCT. Con ambos se construye el modelo digital sobre el que se planifica la cirugía y se diseña la guía quirúrgica.
Una vez aprobada la planificación digital, la guía se diseña y se imprime en 3D, generalmente en pocos días, antes de la fecha de cirugía agendada.
Ningún procedimiento quirúrgico está exento de riesgos. La cirugía guiada aumenta la precisión y predictibilidad, pero el resultado depende también de tu biología y condiciones particulares.
Es especialmente útil en casos con anatomía compleja, estructuras cercanas o múltiples implantes. La indicación se define caso a caso durante tu evaluación.
Una evaluación con escáner y tomografía permite definir si tu caso es candidato a cirugía guiada digital y planificar el tratamiento en detalle.